Hay un pequeño texto, bastante útil sobre el anarquismo que hace bastantes años anda dando vueltas, impreso, en digital, en idiomas diversos, que se llama “Todo lo que quisiste saber sobre el anarquismo”, y me he dado cuenta que la mayoría de la gente que opina sobre el tema no lo ha leído y la respuesta a este problema (cómo la gente opina sobre las cosas sin tener conocimiento) es simple: porque en realidad nadie quiere saber nada sobre el anarquismo.

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Introducción
Para empezar este texto debo declarar que no se si soy anarquista, pero sí se que intento vivir la vida inspirado en varios elementos relacionados al anarquismo, y también debo decir que una de las características de esta doctrina, es que cada uno la interpreta como le acomoda. Conozco varios tipos de anarquistas, siendo en el que me encuentro yo y mi pareja el más cercano al ciudadano común y corriente de los que todavía se consideran como tales. Tenemos trabajos normales, compramos en el supermercado, pagamos arriendo, vemos películas en el cine, etc.

No es una lucha completa contra el capital como se declara comúnmente. Pero eso no quiere decir que no estemos contra el sistema, ni que creamos que el capitalismo es bueno, y lo más importante no quiere decir que aseguremos que nuestra vida seguirá así siempre.

Variaciones de un mismo tema.
De las personas que yo conozco existen dos grandes bandos, lo que son violentos y los que no son violentos. Yo estoy dentro del segundo grupo y la mayoría de mis amigos también.
¿Y se pude ser anarquista sin ser violento? Si. Porque el anarquismo propone nuevas formas de organización jerárquica, que significarían nueva formas de organización económica y social. Normalmente de la mano de la autosuficiencia, de la autogestión y del apoyo mutuo. Cosas simples, como producir lo que usarás y lo que no produzcas tu mismo sea compartido por la comunidad y cuando una comunidad no sea suficiente, varias comunidades. Eso a grandísimos rasgos y de una manera casi burda de verlo. Pero obviamente el ideal es que toda la sociedad acepte que hay mejores maneras que un sistema parlamentario como el actual con representantes indirectos. Y deje de lado el individualismo con el que vivimos diariamente, por el que somos fácilmente víctimas de la publicidad y de las corporaciones (el egoísmo facilita caer en estas opciones).

Diferencias
La gran diferencia está en como alcanzar esas metas. Existen algunos, como el caso del recién
fallecido Mauricio que piensan que la destrucción del capital –literalmente– se puede llevar a cabo como un gran sabotaje de sus símbolos. En ese sentido se rescata una larga tradición de violencia anarquista llamada acción directa. Por eso históricamente el anarquismo se relaciona a gente que pone bombas. Pero suele ser que esas acciones violentas atacan lugares o cosas que son consideradas símbolos del capital, sean centros de reclusión, bancos, grandes corporaciones, oficinas diplomáticas, etc. Todo ello está en la historia. Nadie lo niega.

Existe otro gran grupo que no piensa de la misma manera, que cree que no es necesaria una destrucción literal, sino una transformación gradual. Estos son llamados reformistas (despectivamente) por los primeros, ya que es muy lento y conceden en su vida muchas cosas que para los primeros pueden ser inaceptables.

Ambos grupos actúan simultáneamente creando espacios de difusión y discusión, escribiendo libros y boletines, realizando actos, marchas, expresiones culturales, educación popular y lo más importante, son realmente pocos los que se hacen llamar anarquistas y no llevan en su vida diaria una gran cuota de acción educacional o de comunicación de lo que piensan.
Es decir nunca ha sido una cuestión ultra secreta para algunos pocos, sino todo lo contrario.

Sobre otros artículos al respecto
Hay algo que debo comentar sobre los artículos recién aparecidos sobre el tema, y estoy hablando sobre las columnas de opinión, no sobre las noticias sobre el fallecimiento ni el funeral, ni los desalojos.
Normalmente hay personas que tratan de ridiculizar todo esto. Y debo decir que lo hacen de manera irresponsable e irrespetuosa. Primero que nada el artículo Nº 19 de la declaración de los derechos humanos dice “ Libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de tus opiniones” continúa con una serie de cosas que uno puede hacer y que está en su derecho, como difundir las ideas en las que uno cree.
Si son ridículas, estúpidas o no, es asunto de uno. Y la verdad en la televisión –por citar un ejemplo – hay tanta comunicación que no hace otra cosa que rellenar el espacio entre cada tanda comercial, que considerar estúpido tener una biblioteca popular me parece por decir lo menos desconsiderado, malicioso, ingenuo e insensible.

Declarar que toda persona mayor de 25 años que sea idealista es estúpido, me parece absolutamente ridículo. ¿No se supone que todos los políticos son idealistas representantes de un futuro mejor, de un cambio o de una promesa de prosperidad no alcanzada? si pensamos en esa premisa todos son idealistas utópicos. Gandhi, Che Guevara, Hitler, Jaime Guzmán, etc. podría seguir con cualquier líder de opinión que se cruce por la mente. Porque todo líder es un símbolo de una promesa que refiere directamente al deseo innato del ser humano de tener un mejor pasar, si los deseos no fueran utopías dejarían de ser deseos y políticamente sin deseo no existen las elecciones.

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Todos somos unos imbéciles
A nadie se le puede discutir o criticar si lo que cree, piensa, o hace es una estupidez. Independiente de su doctrina, condición o edad. Simplemente no se hace, no corresponde. Podemos discutir si hace daño a alguien, pero no si lo que piensa es o no práctico, especialmente si está relacionado a las decisiones que toma sobre como vive su vida, sobre si gana o no plata, sobre si duerme cómodo o no. Es la típica discusión que se hace a la gente vegetariana, hostigar por hostigar sobre una decisión ultra personal.
Como ejemplo práctico, hablemos sobre el tiempo libre. Una película como Star Wars puede generar millones de dólares por puro que hay mucha gente interesada en una historia de ciencia ficción que cualquier persona con 2 dedos de frente llamaría una “ñiñería”, ser fanático de una banda de rock a los 30 años es “una imbecilidad”, ser lector de alguien como Huellebeq o Bolaño a los 35 años es realmente estúpido, siendo que son tipos al borde de la autodestrucción, ellos y sus personajes. Sin contar que asistir o consumir cualquiera de estas actividades de esparcimiento son tan caras que cualquier persona con el sueldo mínimo no puede costear. Y digámoslo, anarquistas y no anarquistas consumen y disfrutan de este tipo de esparcimiento por igual, sin debatir sobre qué es infantil y qué no.

Seguir pensando en cómo resolver al menos los problemas propios de una manera alternativa siempre es tildado de poco práctico, porque lo práctico es tratar de rascarse con las propias uñas y aceptar de una vez por todas que la ecuación Familia-Trabajo-Consumo es la única alternativa real. Pero eso no es cierto, ésta es la idea base del anarquismo.

Ocurrió con el movimiento ecologista hace un par de décadas: Hippies, irreales, poco prácticos, amantes de las plantas, etc.
Ahora hasta el presidente de EEUU es ecologista y todo el mundo lo encuentra loable, sensato, que ya estaba bueno ya de irresponsabilidad. Es sólo un ejemplo.

Cuando las mujeres no tenían derecho a voto era lo mismo, “cómo una mujer va a saber opinar sobre temas serios”. Exactamente igual.

Toda la gente que opina por opinar, que dicen que ellos eran idealistas y se les pasó, que sus compañeros de curso punkis ahora son oficinistas o que les bastó ver una tocata para entender el anarquismo, lo siento mucho, pero esto es tan personal y amplio que afirmar verdades donde sólo hay experiencias personales limitadas sin investigación seria, es irresponsable.

Desde mi humilde opinión, debo decir que no comparto lo que Mauricio creía sobre como había que destruir el capital, sobre todo porque lleva a consecuencias tan lamentables como la muerte de las personas que podían seguir contribuyendo de otra manera, educando, compartiendo, haciendo pan o techando una casa.
Pero sí comparto que este mundo está completamente viciado, que el sistema capitalista es un diseño absolutamente malvado y que los resultados son estos, gente que tiene tribuna para hablar y opinar en contra de la gente que quiere que el mundo sea un mundo mejor, justificando sus opiniones en un “miedo al terrorismo” injustificado. Lo que produce una tendencia a generalizar los temas de una manera tan vasta que no se consideran para nada las opciones alternativas.

Sin duda es un debate que da para largo, pero que desde mi espacio no quiero se convierta en tal, prefiero seguir haciendo cosas a seguir conversando con gente que lisa y llanamente no quiere tolerar, ni aceptar a los demás cuando no piensan como ellos.

Sin mencionar los problemas que ya están teniendo personas pacíficas (okupas y otros anarquistas) por el solo hecho de que la difusión en prensa ha sido certera en el sentido de criminalizar los estilos de vida alternativos, y de la misma forma las opiniones desinformadas de otras personas han creado una gran cadena de desinfromación sobre el tema.

De esta manera pido a quien sea que lea esto solidaridad y responsabilidad con respecto a las opiniones emitidas, es bastante delicado el tema de opinar sobre algo que se desconoce. Recordemos que el desconocimiento es la base del miedo, y el miedo es la base de un estado de paranoia mediática.

No persigamos a quienes piensan distinto si no lo conocemos, si no tenemos pruebas y si no sabemos de qué estamos hablando.